El juez Claudio Bonadio citó a declarar a Cristina de K por la venta de dólares a futuro, y por la que estaban imputados, Alejandro Vanoli y Axel Kicillof.
El magistrado quiere averiguar si en las fuertes ventas de dólar futuro que realizó el Banco Central (BCRA) fueron beneficiadas empresas y personas allegadas a la gestión kirchnerista, o si hubo gente que operó valiéndose de información calificada. También si Vanoli violó la carta orgánica del banco.
En octubre del año pasado, los legisladores de Cambiemos Federico Pinedo (PRO) y Mario Negri (UCR) denunciaron a los funcionarios por el supuesto delito de "defraudación contra la administración pública" en las operaciones de dólar a futuro.
Argumentaron que Vanoli había autorizado la venta a futuro de dólares "que no tiene", fijando de antemano "un valor muy por debajo del que correspondería".
Según la denuncia, se los estaba vendiendo a $ 10,65, menos de lo que paga la gente por el "dólar ahorro" y mucho menos de los $ 14 o $ 15 que se pactan en el mercado de Nueva York con un plazo similar.
La acusación surgió luego de que las operaciones de contratos de moneda extranjera a futuro en el mercado de la ciudad de Rosario (ROFEX) treparon hasta un máximo histórico de 1,2 millones de contratos ó u$s 1.200 millones durante la semana previa a las elecciones.
El juez dijo además que "se deberá afrontar un pago (teniendo como parámetro el tipo de cambio de referencia al 12/02/16) por las posiciones abiertas de febrero a junio del año en curso en este mismo mercado, estimado en $39.879.273.378,00.
Asimismo, según el juez, el BCRA debió abonar sumas millonarias además por las operaciones de venta de dólar futuro concertadas en el Mercado MAE, por las posiciones de diciembre 2015 a junio 2016.
En rigor, según economistas consultados, la intervención en el mercado a futuro es una estrategia habitual que utilizan todos los bancos centrales del mundo con el objetivo de dar certeza sobre la pauta de devaluación de la moneda y brindar cobertura a grandes empresas, exportadores y bancos.
En su momento, el ahora sucesor de Kicillof, Alfonso Prat Gay, declaró que Vanoli llevaba vendidos "casi u$s 15.000 millones en el futuro; esto es como un seguro de cambio para las grandes empresas que son los que tienen acceso a este dólar, que es ilimitado".
"Esto tiene una implicancia patrimonial muy grave para el Banco Central porque está vendiendo a 10 lo que podría vender a 15", advirtió en aquel momento Prat Gay. Y alertó: "Vanoli está entregando dólares ilimitados a grandes especuladores, a grandes empresas, a bancos a un precio más barato que el que paga la gente con el dólar ahorro", insistió.
Pese a las acusaciones de la oposición, Vanoli se defendía, argumentando que era "saludable" el balance del Banco Central.
En noviembre, Bonadio ordenó a la Policía Metropolitana el allanamiento al Banco Central. Según declaraciones que recolectó en la causa del Mercado a Término de Rosario S.A (ROFEX), el Banco Central "ha tenido un quebranto" de $ 7.575.601.698,2.
A la vez, el BCRA debió abonar sumas millonarias por las operaciones de venta de dólar futuro concertadas en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), por las posiciones de diciembre 2015 a junio 2016.
En la causa hay listas que suman más de 500 páginas, en las que figuran casi todos los bancos privados que operan en la Argentina y grandes empresas, automotrices, agencias de viajes, empresas de telecomunicaciones y firmas extranjeras que utilizan el dólar a futuro para resguardar allí sus utilidades.
Desde que se inició la investigación, declararon como testigos el actual ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay, también Martín Redrado, Juan Carlos Fábrega, entre otros.
El juez basó su resolución de pedidos de indagatoria en informes recibidos de Mercado a Término de Rosario S.A. (ROFEX), el Mercado Abierto Electrónico (MAE) y toda la documentación del BCRA.
El magistrado quiere averiguar si en las fuertes ventas de dólar futuro que realizó el Banco Central (BCRA) fueron beneficiadas empresas y personas allegadas a la gestión kirchnerista, o si hubo gente que operó valiéndose de información calificada. También si Vanoli violó la carta orgánica del banco.
En octubre del año pasado, los legisladores de Cambiemos Federico Pinedo (PRO) y Mario Negri (UCR) denunciaron a los funcionarios por el supuesto delito de "defraudación contra la administración pública" en las operaciones de dólar a futuro.
Argumentaron que Vanoli había autorizado la venta a futuro de dólares "que no tiene", fijando de antemano "un valor muy por debajo del que correspondería".
Según la denuncia, se los estaba vendiendo a $ 10,65, menos de lo que paga la gente por el "dólar ahorro" y mucho menos de los $ 14 o $ 15 que se pactan en el mercado de Nueva York con un plazo similar.
La acusación surgió luego de que las operaciones de contratos de moneda extranjera a futuro en el mercado de la ciudad de Rosario (ROFEX) treparon hasta un máximo histórico de 1,2 millones de contratos ó u$s 1.200 millones durante la semana previa a las elecciones.
El juez dijo además que "se deberá afrontar un pago (teniendo como parámetro el tipo de cambio de referencia al 12/02/16) por las posiciones abiertas de febrero a junio del año en curso en este mismo mercado, estimado en $39.879.273.378,00.
Asimismo, según el juez, el BCRA debió abonar sumas millonarias además por las operaciones de venta de dólar futuro concertadas en el Mercado MAE, por las posiciones de diciembre 2015 a junio 2016.
En rigor, según economistas consultados, la intervención en el mercado a futuro es una estrategia habitual que utilizan todos los bancos centrales del mundo con el objetivo de dar certeza sobre la pauta de devaluación de la moneda y brindar cobertura a grandes empresas, exportadores y bancos.
En su momento, el ahora sucesor de Kicillof, Alfonso Prat Gay, declaró que Vanoli llevaba vendidos "casi u$s 15.000 millones en el futuro; esto es como un seguro de cambio para las grandes empresas que son los que tienen acceso a este dólar, que es ilimitado".
"Esto tiene una implicancia patrimonial muy grave para el Banco Central porque está vendiendo a 10 lo que podría vender a 15", advirtió en aquel momento Prat Gay. Y alertó: "Vanoli está entregando dólares ilimitados a grandes especuladores, a grandes empresas, a bancos a un precio más barato que el que paga la gente con el dólar ahorro", insistió.
Pese a las acusaciones de la oposición, Vanoli se defendía, argumentando que era "saludable" el balance del Banco Central.
En noviembre, Bonadio ordenó a la Policía Metropolitana el allanamiento al Banco Central. Según declaraciones que recolectó en la causa del Mercado a Término de Rosario S.A (ROFEX), el Banco Central "ha tenido un quebranto" de $ 7.575.601.698,2.
A la vez, el BCRA debió abonar sumas millonarias por las operaciones de venta de dólar futuro concertadas en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), por las posiciones de diciembre 2015 a junio 2016.
En la causa hay listas que suman más de 500 páginas, en las que figuran casi todos los bancos privados que operan en la Argentina y grandes empresas, automotrices, agencias de viajes, empresas de telecomunicaciones y firmas extranjeras que utilizan el dólar a futuro para resguardar allí sus utilidades.
Desde que se inició la investigación, declararon como testigos el actual ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay, también Martín Redrado, Juan Carlos Fábrega, entre otros.
El juez basó su resolución de pedidos de indagatoria en informes recibidos de Mercado a Término de Rosario S.A. (ROFEX), el Mercado Abierto Electrónico (MAE) y toda la documentación del BCRA.
