Lejos de impulsar el tipo de cambio, el Banco Central deberá ingeniárselas en las próximas semanas para impedir que siga derrumbándose. Sucede que uno de los principales factores que impulsaron a la baja la cotización no sólo seguirá presente sino que tendrá aún más fuerza: las emisiones de deuda de las provincias y, en menor medida, de las empresas. El escenario más probable es que en lo que queda de junio entren como mínimo u$s2.000 millones por este motivo, que se suman a la habitual liquidación de divisas por la cosecha de soja.
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