El Banco Central cambió su estrategia de intervención ayer con el objeto de evitar una disparada del dólar sin sacrificar tantos dólares de sus reservas.
En lugar de aparecer sobre el final de la rueda, marcó precios máximos con ventas pequeñas al principio del día y los operadores privados no se animaron a superar esos precios. Como resultado, la divisa subió 5 centavos en el mercado mayorista y bajó otros tantos en las pizarras minoristas, hasta $ 15,60.
