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Blanqueo: qué ingreso de dólares estiman los bancos y cuál es la cifra que marcará el éxito o fracaso de la primera etapa lo que viene

Los bancos locales, que inicialmente calculaban que el blanqueo reportaría un ingreso de u$s6.000 millones, ajustaron sus proyecciones. Ahora sostienen que el dinero en efectivo que entre en esta primera etapa del régimen alcanzará los u$s8.000 millones en función del comportamiento de los clientes en los últimos días. Sucede que durante la semana que transcurrió, el volumen de dinero depositado creció un 19%.
El 21 de noviembre finalizará el plazo para depositar en las cuentas especiales los fondos a sincerar. El 31 de octubre, el ministro de Finanzas Alfonso, Prat Gay, y el titular de la AFIP, Alberto Abad, confirmaron que el dinero blanqueado alcanzaba los u$s4.600 millone​s. - El promedio de dinero sincerado por declaración jurada, según los números oficiales, venía siendo de u$s80.000. - En el banco Galicia, por ejemplo, se realizaron unas 24.000 aperturas de cuentas con un total de u$s800 millones depositados. - Otro de los bancos grandes del sistema, el Santander Rio, tiene 30.000. - El banco Macro tiene casi 10.000 abiertas y 3.200 con depósitos efectuados por un total de u$s206 millones. Los contadores y asesores financieros encontraron una alternativa interesante que empuja a los contribuyentes a posponer su ingreso al régimen hacia el filo de su vigencia, el 31 de marzo. “Quienes decidan esperar al año próximo para el blanqueo, pasarán en principio, a pagar una alícuota del 15% por los mismos, en lugar del 10% que rige hasta el 31 de diciembre, salvo en el caso de inmuebles", recuerda Daniel Lejtman. Asociado en Lisicki, Litvin & Asociados Sin embargo especificó:"Pero si se opta por el pago del Impuesto Especial a través de la entrega de Bonos Global 2017, o Bonar 2017, la alícuota se considera siempre al 10%, durante toda la vigencia del régimen, incluidos los meses de enero, febrero y marzo de 2017". "Estos bonos cotizan ´sobre la par´, y la entrega de los mismos se hace por su valor nominal. A un precio actual de mercado, de aproximadamente u$s103, implicaría una alícuota nominal de 10,3%" "Si el dólar subiera por encima de su cotización actual, implicará una mejora en la alícuota efectiva del impuesto", completó. Número clave "El resultado del 21 de noviembre es importantísimo por su influencia en las expectativas del mercado", afirma a iProfesional el director de uno de los bancos que más se involucró en la operatoria. A la hora de poner cifras expresa: "Lo mínimo aceptable para catalogar a esta primera fase como satisfactoria es una entrada que se aproxime a los u$s6.000 millones. Menos de eso sería visto como un fracaso". Él, al igual que otros ejecutivos consultados por iProfesional, coincide en señalar que ese es el número clave que marcará la línea divisoria en esta primera etapa e influirá sobre el resto de las etapas del régimen. ¿Cuál sería entonces aquel que fortalecería aún más el blanqueo?, consultó este medio. "Podría decirse que si en las cuentas aparecen más de u$s9.000 millones, se tendría un enorme efecto disparador", responde este importante ejecutivo que pidió no ser mencionado. Los funcionarios no ocultan su ansiedad mientras siguen a la espera del resultado final. Esto se evidenció en las gestiones realizadas para que ningún banco pusiera escollos en el proceso de apertura de cuentas y transferencias de fondos. Por el lado de los banqueros también se percibió una alta dosis de nerviosismo. No es para menos, ya que vienen sintiendo la presión del Ministerio de Hacienda. Los propios financistas también denotaron inquietud, a raíz de las "dificultades técnicas" que han surgido para la adhesión de los ahorristas. "El blanqueo debió ser más fácil, no tan complicado. Se piden requisitos de más y eso lleva tiempo", sentenció Mario Blejer, vice del Banco Hipotecario. Los banqueros, en tanto, no quisieron levantar más polvareda luego de que el ministro Alfonso Prat Gay los acusara de "no cooperar".

Pesos sí, dólares no

Más allá de la atención mediática que genera esta primera parte del proceso, lo cierto es que su importancia está más ligada al impacto que pueda tener en la imagen política del Gobierno que en el plano financiero. Tal como han apuntado los expertos, en estos momentos la mayor necesidad no es el ingreso de dólares al sistema sino, más bien, la consecución de un mayor flujo de pesos a las arcas fiscales, que es lo que viene atado a la segunda etapa. ¿Por qué? para así poder cubrir al menos una parte del agujero en las cuentas públicas. Esta es, precisamente, la gran diferencia entre este blanqueo de la gestión Macri y el del "Cedin" que fuera impulsado por el gobierno de Cristina Kirchner. En aquel momento, quedaba claro que el objetivo no era tanto fiscal sino cambiario: sólo podía hablarse de éxito si ingresaban billetes verdes al circuito. Es por eso que nadie dudó en calificar de "fracaso" la iniciativa de Ricardo Echegaray, Guillermo Moreno y Axel Kicillof. Luego de dos años de insistencia y tras haber ejercido una alta presión sobre el sector privado, apenas lograron recaudar u$s2.400 millones. Si se suman los dos blanqueos realizados durante el kirchnerismo, el ingreso fue de u$s7.400 millones. Para el macrismo, en cambio, no hay una necesidad urgente de que lleguen dólares al país. Esto quedó en claro desde el inicio de la propuesta: por primera vez es posible blanquear y, a la vez, mantener las cuentas bancarias fuera del país. Eso deja en claro que el interés del equipo de Prat Gay es el de asegurarse un ingreso más robusto de pesos para las castigadas arcas fiscales. Sobre todo, luego de que debiera elevar el agujero fiscal previsto para 2017 al 4,2%. Por cierto, esta cifra no es tomada muy en serio por varios analistas, que pronostican un rojo cercano al 8%. Según un banquero con llegada a la Rosada, de ahora en más, "lo más relevante será la ampliación de la base tributaria". En su visión, "el Gobierno necesita recaudar más para ganarse la confianza de los inversores del exterior". Desde ya, a nadie se le escapa que el 2017 será un año electoral y que, en virtud de ello, estará "prohibido" avanzar en tipo de ajuste. Paradójicamente, el panorama cambiario luce mucho más desahogado. Ya con la canilla abierta del crédito externo, el actual Gobierno (y las provincias) ya tomaron deuda por algo más de u$s30.000 millones en pocos meses. Las reservas del Banco Central subieron y, en todo caso, la discusión entre los economistas pasa por el atraso cambiario y la manera de salir de esa trampa. Pero nadie duda de que, en la actualidad, la economía argentina dispone de dólares suficientes. Es más, en el actual contexto el Gobierno hasta se sentiría mucho más cómodo si los billetes verdes "blanqueados" permanecen fuera del país que si ingresan al circuito local. Está claro que este es el "criterio económico" para juzgar la primera etapa del blanqueo, ya que también el partido se juega en el terreno político, en el que no se perdonaría una cifra baja tras la intensa campaña de comunicación. A fin de cuentas, la Casa Rosada le puso empeño al punto de transformar al régimen en un punto central de su agenda de relaciones exteriores. En este sentido, pactó acuerdos especiales con los Estados Unidos, Uruguay y Brasil para darle mayor impulso a la iniciativa. Según el resultado que se obtenga hasta el 21 de noviembre, es probable que la percepción sobre todo el blanqueo también pueda cambiar. Proyecciones Hasta ahora, se han escuchado números muy divergentes, pero todos con una nota común de optimismo. "La cifra final de lo exteriorizado, no confundir con ingresos, puede superar los u$s80.000 millones. Pero lo más importante es un proceso que revela un cambio cultural interno, aunque venga ayudado un poco por el contexto externo", afirma Claudio Cesario, presidente de la asociación de banca extranjera. "Lo bueno es que los argentinos que compran dólares los dejan depositados en el banco o los colocan en Letras del Tesoro. Es decir, son recursos que salieron de las sombras y se incorporan a la economía formal", añade. Gabriel Martino, número uno del HSBC, es otro de los que más "banca" el programa oficial: "Sigo pensando que el blanqueo va a ser muy positivo y que, como mínimo, entrarán u$s60.000 millones". Jorge Brito, presidente del Banco Macro y vicepresidente de ADEBA, coincide: "Va a estar por encima de los u$s60.000 millones". En su visión, "el monto más importante va a venir desde el exterior", ya que "los argentinos dejamos todo para último momento". Mario Blejer, bastante más escéptico, hace referencia a unos u$s30.000 millones. Prat Gay, en tanto, busca bajar las expectativas para luego mostrar el éxito del plan. Acorde con esa estrategia, se muestra como uno de los más conservadores: dejó trascender una cifra modesta de u$s20.000 millones. Para algunos analistas, resulta muy difícil establecer el número a partir del cual el "blanqueo total" -es decir, sumando la etapa del dinero en efectivo más el que permanezca en el exterior- pueda considerarse exitoso. De un relevamiento realizado por iProfesional entre banqueros y operadores de la city se desprende que debería conseguirse una "masa crítica" no menor a los u$s30.000 millones. Esto, para que el régimen pueda ser vendido como un logro político y, al mismo tiempo, que contribuya a oxigenar las cuentas fiscales.
Iprofesional.com

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