Los cambios en el clima económico que suele atravesar el país ha hecho que los argentinos sean amantes de las cuotas fijas. No es el caso de la nueva línea de préstamos para la vivienda lanzada por Macri, que contempla algunos pros y contras. ¿Cómo evolucionará la cuota y el saldo adeudado? Mucho se viene hablando en estos días sobre el nuevo sistema de préstamos hipotecarios que acaba de lanzar el BCRA y al que ya adhirieron varias entidades bancarias. En líneas generales, se hizo especial énfasis en las condiciones de los mismos (sistema de ajuste de las cuotas, plazos, tasas, entre otras) y el consenso es que la principal contra que tienen es la elevada inflación actual. Es, precisamente, este factor el que genera los mayores reparos, ya que el índice de precios impacta de lleno en el monto que habrá que pagar mes a mes. Marcelo Babenco, titular de la Cámara Inmobiliaria Bonaerense, considera que 'la contra de los nuevos créditos hipotecarios es la elevada inflación'. Guillermo Barbero, socio de la consultora First, coincide. Afirma que para que la iniciativa tenga éxito será crucial que baje de los niveles en los que está, ya que este tipo de programas funciona con indicadores por debajo del 15%.
El pro principal es que te da la posibilidad de acceder a un crédito hipotecario que hace 20 años no existía.
